viernes, 1 de marzo de 2013

Un deporte encasillado

→ Colaboración para la revista del Club Ochobre.


Podemos encontrar a lo largo de la Historia preguntas para las que parece nunca tendremos respuesta. ¿Quién mató a Kennedy? ¿Estamos solos en el Universo? Cuestiones que aún a día de hoy siguen sin esclarecerse, como la que abordaré a continuación: ¿es el ajedrez un deporte?

La verdad es que se trata de un debate bastante interesante y nada sencillo, ya que consta de buenos argumentos (en uno y otro sentido) y parte de una definición demasiado ambigua. Y por supuesto no es mi intención dar aquí una respuesta definitiva a semejante embrollo, ni mucho menos. Pero sí quisiera exponer y defender brevemente por qué, bajo mi punto de vista, este apasionante juego debería considerarse tan deportivo como cualquier otro. 


"¡Que somos deporte!". "¡Que no quiero, que eso es muy cansado!". Y así por los siglos de los siglos...
(foto de Leshaines123).


Para ello, y en primer lugar, deberíamos definir qué es "deporte". Lo cual, dicho sea de paso, tampoco es fácil. Si consultamos el diccionario de la R.A.E. nos encontramos que deporte es una...

"Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas".

Ahora bien, ¿cumple el ajedrez estos requisitos (semánticos) necesarios? Creo que todos estaremos de acuerdo en que satisface la mayoría de estos puntos: se puede jugar tanto como pasatiempo como en el marco un torneo, y es necesario cierto adiestramiento para aprender y mejorar en su práctica. También es obvio que existe una extensa normativa que regula al detalle el transcurso del mismo. Pero... ¿qué hay de la actividad física? ¿Se puede decir que el ajedrez implica un esfuerzo físico? Aquí está el meollo del asunto...

Inconscientemente todos asociamos "actividad física" (y, por extensión, el deporte en general) con "sudar". Con un esfuerzo vigoroso que implique mover la mayor parte de nuestro cuerpo (si no todo) y provocar cierto gasto energético. Y es precisamente por esto por lo que creo no se considera al ajedrez como un deporte, ya que durante su desarrollo estás prácticamente quieto delante de un tablero. Muchos dirán que sin cansar, ¿verdad? ¡Pues no!, y ése es el error. 
La realidad es que la práctica de juegos como el ajedrez puede llegar a suponer un verdadero agotamiento. No hay más que ver a los grandes jugadores, exhaustos al finalizar los torneos pese a la intensa preparación física a la que se someten durante todo el año para aguantar tales eventos. Y un dato curioso para aquellos que quieran adelgazar y no les guste salir a correr (ahora que empieza tanta "operación bikini"): Anatoli Kárpov, campeón mundial, llegó a perder 10 kilos durante una competición. ¿Cómo es esto posible, si sólo hay que sentarse y mover piezas?

Es cierto que jugar al ajedrez no implica hacer grandes movimientos, y que el simple hecho de alargar el brazo y jugar una pieza no puede verse como una actividad física en sí. De hecho, desde fuera todo parece calma y silencio. ¿Por qué aparece entonces esa evidente fatiga? La respuesta es fácil: por el excesivo agotamiento mental. Y esto es algo que quiero destacar especialmente, que el cansancio mental es también agotamiento físico. Ojo al dato: el cerebro, con lo pequeño que es respecto al resto de cuerpo o al conjunto de nuestros músculos, ¡consume el 20% de toda nuestra energía! Si ya es considerable la cantidad de glucosa y oxígeno que llega a consumir a lo largo del día con una actividad normal, imaginad el gasto energético de este órgano si está trabajando durante un determinado tiempo a pleno rendimiento. Un esfuerzo físico para nada despreciable o alejado de los vigores de otros deportes.

Por tanto, si existe actividad física, competitividad y reglamento, ¿por qué no se le considera deporte como a todos los demás? ¿Creéis de verdad que es menos deporte que el motociclismo o el automovilismo en general? ¿Que el tiro (con arco, con armas de fuego,...) o el golf? ¿Acaso no puede codearse con la equitación, teniendo ambas disciplinas caballos saltarines? No digo que todas estas modalidades no deban ser catalogadas como "deporte", sino que bajo esas premisas el ajedrez lo es tanto como ellas.


Así de agotadas acaban las pobres piezas... (foto de Rodrigo Gianesi).

Pero como ya he dicho sólo es mi opinión, y existen argumentos más que válidos en contra del ajedrez como deporte; y me parece perfecto. La cuestión, a fin de cuentas, es disfrutar de esta belleza de juego, a la que algunos ya no sólo llamamos deporte, sino también arte.

Hasta la próxima, queridos peones del tablero de la realidad. 

8 comentarios:

  1. Hacer un crucigrama es un deporte? No. Nada más que añadir xd! Biquiños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja ¡buen punto! :)
      Sin duda hay resquicios por todos lados, y tan válida es una opinión como otra.

      Quizás te diría que en el crucigrama no existe esa componente competitiva del ajedrez, o que tampoco lo considero un juego "per se", pero sería por debatir. Ya te digo que razón no te falta.

      ¡Besos!

      Eliminar
  2. Genial! Lo unico que sería bueno que su práctica tambien contribuya a mantener la linea ademas de poner la mente a trabajar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja pues ya sabes, a jugar torneos como Kárpov y a perder 10 kilos por campeonato :P

      Eliminar
  3. A lo largo de la historia hay decisiones controvertidas de grandes organizaciones ampliamente respetadas, tal como que el ajedrez está considerado por el Comité Olímpico Internacional como un DEPORTE...
    ... o que le den a Obama y a la EU el premio Nobel de la paz...

    Bien dijo Juvenal que "mens sana in corpore sano", cita adoptada por muchas instituciones de élite deportiva (algunas muy famosas argentinas dedicadas al ESGRIMA)...

    Pero puestos a decir que la actividad física es cualquier proceso que requiera consumo de ATP o similares, allá DESDE EL NÚCLEO de las neuronas me planteo:
    1.
    ¿Por qué los campeonatos mundiales de memorización no están incluidos como deporte? Ejemplo de ello es que grandes exponentes, como Ramón Campayo, actual campeón y plusmarquista de memorización, asegura que en una semana de preparación pueden perderse 10kg o más, y también supone un desgaste importante en la competición en sí, por breve que sea (memorización de 48 dígitos en 1 segundo)...

    2.
    ¿Por qué el póquer (o POKER si prefieres el anglicismo) tampoco está incluido? Requiere técnicas, cálculos y preparación.

    3.
    Incluso para comer en mesas de alta etiqueta se necesita disciplina, y se gasta energía en mantener la postura, incluso al masticar y degustar consumes ATP... estás en tensión constante, manteniendo las formas, a la vez que haces uso del gracioso intelecto.

    4.
    Por mucho que tú disfrutes de ese duelo, también yo lo hago con la danza, ya no más en ninguna compañía ni bajo ninguna categoría específica... pero tampoco la DANZA está catalogada como DEPORTE... sin mencionar detalle sobre la energía consumida, la disciplina, así como creatividad y gracia requeridas.

    No es el consumo de energía lo que defiende mejor el nombramiento de este juego de origen persa...

    Vamos, muchos estarán de acuerdo que para la operación bikini no hay técnica mental pura que supere a un cuerpo disciplinado por el deporte, que no el habitual sedentario... además de todas las ventajas que da el deporte clásico sobre la piel, la regulación hormonal, la confianza y el ánimo...

    Sin quitar el mérito de tan noble competición, de esos duelos de estrategia entre generales y caballeros, con una dama guerrera... soy de las que defiende la postura de que a las cosas debería llamárselas por su nombre, sin eufemismos ni discriminaciones... por mucho que el comité olímpico se haya pronunciado, de la misma forma que tampoco a pesar del nombramiento de las academias suecas/noruegas se cesó al fuego y la invasión.

    Lamento no haber cuestionado antes esta entrada... empiezo a pensar que son provocaciones directas (lo que aún no tengo claro es el sentido )...

    ResponderEliminar