viernes, 12 de agosto de 2011

... y nuestra salud tomó aire.

Decía en la anterior entrada (hace ya demasiado tiempo...) que me gustaría dedicar otro espacio a las consecuencias del tabaco. A intentar explicar por qué es tan malo como dicen, aunque sea de forma esquemática y sencilla (y de una manera seguramente no muy rigurosa al no ser médico).
Creo que es un buen momento para ello, ya que hace unos meses salieron a la luz unos datos que podrían poner de manifiesto el rápido efecto de la "Ley Anti-tabaco" en la salud de los españoles (y esto visto a corto plazo; imaginaros según pasen los meses y los años).

Mas empecemos por el principio. ¿Qué inhalamos al fumar? Pues muchas sustancias, y (casi) ninguna buena.  Las más conocidas, por supuesto, son la nicotina, el alquitrán o el monóxido de carbono. Pero no van solos en su camino a nuestro interior; les acompañan ¡miles! de compuestos, entre los que podemos encontrar 250 sustancias dañinas para el organismo que incluyen 50 sustancias cancerígenas o componentes que refuerzan la capacidad adictiva de la nicotina (en este punto, por supuesto, podemos ser conspiranoicos y pensar que las tabaqueras las añaden premeditadamente; pero no es momento para hablar de ello).
Para entendernos: el típico grupo de personas que jamás invitarías a una fiesta, y menos aún en tu "propia casa"...

¿Y por qué son tan dañinos? ¿Qué hacen en nuestro organismo?. Todos, incluso los que fumáis a diario, sabemos que nada bueno. Pero desgraciadamente no somos del todo conscientes de la gran cantidad de daño que producen, a distintos niveles y en zonas realmente lejanas de nuestro cuerpo. Lo intentaré resumir a continuación.


El placer y dolor de fumar (smoke, de alasis).


Aparato respiratorio:
Son los que primero nos vienen a la cabeza. Los más estudiados y obvios (¡pues claro! entrando el humo por donde entra...). Podéis pensar en prácticamente cualquier patología respiratoria y comprobar que, efectivamente, el tabaco puede estar detrás de ella (desencadenando generalmente procesos inflamatorios). Desde "simples" reacciones alérgicas hasta verdaderas enfermedades crónicas, incluyendo sinusitis, faringitis, laringitis, bronquitis, ataques de asma, infecciones de oído, neumonía,... Sí, todo eso y más.

Ello se debe en gran parte a la acción del alquitrán, capaz de irritar el tracto respiratorio, paralizar los cilios que limpian continuamente estas vías e incluso de interferir en la acción de algunas células del sistema inmune como los macrófagos.

¿Y el cáncer? Por supuesto, pero vamos a dejarlo para más adelante...



Aparato circulatorio:
    La relación que existe entre el tabaco y los problemas circulatorios son menos conocidos, pero resultan de gran importancia al recordar que los accidentes cardiovasculares suponen la principal causa de fallecimientos en España.

    Fundamentalmente, el tabaquismo favorece el desarrollo de la aterosclerosis, enfermedad caracterizada por un descenso del flujo sanguíneo en determinados vasos al reducirse el interior de éstos. Los compuestos del tabaco que llegan al torrente sanguíneo provocan la muerte de numerosas células endoteliales (que recubren las vías sanguíneas), siendo éstas arrastradas por la sangre para acabar acumulándose en algún punto donde terminen formando verdaderas placas que interrumpan la corriente circulatoria. Además, se ha demostrado el efecto de la nicotina en estos vasos, promoviendo la contracción y "oclusión" de los mismos.

    Ahora sólo hay que pensar en la aterosclerosis como el punto de inicial de numerosos trastornos cardiovasculares (como la hipertensión, los ataques al corazón o incluso los derrames cerebrales) y podremos hacernos a la idea del papel que juega el tabaco en estas patologías.



    Adicción:
      Primero la obviedad: fumar "engancha". Te crea tal adicción que necesitas fumar (y cuanto más, mejor) para poder calmar tu cuerpo. No sólo eso, si no que dejarlo es realmente complicado. ¿Por qué ocurre esto?
      La explicación puede resultar un poco compleja, pero se resume en lo siguiente: la nicotina llega rápidamente por la sangre al cerebro, donde se unirá a los receptores nAChR que se encuentran en las membranas externas de determinadas neuronas (tranquilos, tanto el nombre como la naturaleza de estas proteínas están de más en este resumen). En última instancia esta unión provoca la liberación de dopamina, una molécula muy importante en la sensación de placer y el refuerzo de la motivación ante alguna actividad. Cuanto más tabaco más nicotina, más liberación de dopamina y más placer.

      Pero las células se "acostumbran" rápido a esto, y cada vez necesitan de más nicotina para conseguir el mismo efecto que antes. Es decir, la persona querrá volver a sentir lo mismo de siempre, pero para ello su cuerpo le estará exigiendo más y más. Esto no sólo explica el hecho de que cada vez se fume más, sino que también muestra la problemática de dejarlo, provocando en el fumador un verdadero vacío de goce e incluso motivación.



      Cáncer:
        Hablemos ahora del cáncer. Tal y como os contaba unas (cuantas) líneas más arriba, entre los compuestos del tabaco se han detectado unos 50 compuestos con propiedades cancerígenas (incluyendo el benzeno, el benzopireno, el óxido nítrico o las nitrosaminas). Ello parece indicar con bastante claridad una posible relación entre el tabaco y el proceso oncogénico.

        En efecto, se ha descrito esta relación en nada más y nada menos que 12 tipos de cánceres: de pulmón, cabeza y cuello, estómago, páncreas, hígado, colorrectal, vegija, riñón, genital y linfático.

        Y si esto os pareciera (por casualidad) poco...



        Otras alteraciones descritas:

          • Diabetes
          • Problemas en el embarazo
          • Problemas dérmicos
          • Problemas auditivos
          • Disfunción erectil
          • ...

          Y la lista crece cada año más y más.



          Creo que todo lo expuesto pone de manifiesto no sólo el grave peligro que supone el tabaco, sino la importancia de leyes como la que entró en vigor en España al iniciar el año.

          Y, para acabar, quisiera dejaros una frase bastante indicativa que quizás os haga reflexionar. La escuché en clase, no hace mucho, de boca de un especialista:


          "Si la gente dejase de fumar se conseguiría salvar muchas más vidas que con los próximos 50 años de investigación biomédica".



          Hasta la próxima (¿habrá?), queridos seres que respiran aire cada vez más limpio...


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